(Reporta: Jackal)

Problemas para encontrar un café en Niza donde también nos fue imposible encontrar un crusán o cualquier gesto de amabilidad de parte de estas gentes. Se que ser francés ya es un motivo de amargura, pero podrían endulzarse la vida si fueran un pelín más amables.
Vale, lo que importa es la carrera. Salimos de Niza ya pasadas las 11:00 pues queríamos hacer una foto de Joputa (nuestra canina mascota) en el ayuntamiento y otra frente a la emblemática puerta del Hotel Negresco.

El trayecto posterior a Mónaco fue espectacular, aunque los últimos 5 Km, nos tardaron 1 hora debido al tráfico.

Llegamos por fin al principado y empezó otra aventura: encontrar el estadio Luis II, punto de reunión con los demás pilotos.
Yo dirtía que mas que aventura fue un calvario. Recordemos que los Monaguescos son un poco franceses, lo cual ya les define de entrada, pero con tanta pasta, coches y hiumanos de espectaculares proporciones, yo pensaría que serían un poco más felices. Me equivoqué, tan amargados como sus vecinos del norte (sur, este y oeste).
Además, no conocen su ciudad, pues la gran mayoría nos dio indicaciones equivocadas…
Al final nos encontramos con los demás y llevamos a cabo una de las pruebas estrella: recorrer el circuito del gran premio de Mónaco…preparaos para el video cuando volvamos..

(A partir de aquí redacta Mary Sings)

Lo de Mónaco fue total: con mucha dificultad (caravana de entrada, un tráfico horrible dentro de móncao, calles cortadas, gente que te guía mal, calor, etc…) pudimos reunirnos a mediodía frente al estadio del mónaco Luis II, y desde allí, después de intercambiar experiencias, salimos todos los equipos en caravana para hacer el cirucito de F1! Qué lío: trazamos la curva Loewe, pasamos por el famoso túnel, por la piscina y el puerto…Y lo más fue salir del Casino todos juntos después dde pararnos a hacernos una foto antes de que la policía nos echara… toda una experiencia…

Luego salimos hacia la frontera con italia, y comimos unos ricos panini en Ventimiglia. Después reanudamos la marcha hacia Genova, pasando por un tramo interminable de túneles: ni jesús ni yo habíamos atravesado nunca tantos tkm de túneles seguidos. Ya al caer la noche nos dirigíamos a Como, y nos pilló una tormenta horrible, con mucho aparato eléctrico. Jesús estaba muy cansado por los túneles y sólo le faltó eso! Cuando al fin llegamos a Como resultó que no era el sitio donde debíamos ir, y tuvimos que volver a conducir hasta Lecco, donde estaba nuestro hotel, y donde nos esperaban 2 equipos más. Aquella noche, dormimos como angelitos….