(Reporta: Mary Sings)

Al despertarnos, los chicos se fueron a correr un poco mientras yo desmontaba el campamento. Más tarde, desayunamos en Budva unas populares madalenas de piedra sin azúcar, jamás las olvidaremos!. Fuimos con los chicos del bueno el feo y el malo por el camino de la costa, pillamos caravana y un calor horrible. Y luego, atravesamos la frontera de Albania y el cambio fue brutal: pobreza, gasolineras q se caían a trozos, bombeando gasonila a 4 por hora, con gente q nos cobraba cosas diferentes según les pareciera… todo muy rural… y después nos tocaron unos 200 km de puerto de montaña, lleno de curvas, con carreteras sin guardarraíles, y con varios valles… fue un poco estresante y cansado. Y al fín llegamos a la frontera de Kosovo donde nos recibieron con una sonrisa de oreja a oreja diciéndonos q pagásemos el seguro del coche: 40 euritos de nada… de ahí la sonrisita… Luego, los chicos se fueron hacia Pristina y nosotros nos detuvimos pq el coche sufrió mucho y nos pedía agua. Dormimos en Pritzren, con la intención de levantarnos temprano para visitar Pristina y salir desde allí con los chicos…