(Reporta: Jackal)

La cena de la noche anterior fue una amable invitación de Rutas y Retos y con la colaboración de la Oficina de Turismo de Croacia. La juerga posterior, duró hasta la madrugada y nos levantamos ya casi a la hora de entregar la habitación (también cortesía de la organización). Nos hicimos unas fotos de grupo en el parking y, saliendo del hotel, pasamos por el monumento a Drazen Petrovic, el malogrado baloncestista croata del Real Madrid y los New Jersey Nets, también para hacernos unas fotos.
El Jackal estaba un poco machacado y Mary Sings se ofreció a conducir. Primero, hasta Brod, en el sureste de Croacia y, después de cruzar la frontera con Bosnia, a través de los sinuosos y lentos caminos que nos llevaron a Sarajevo /(en total, 7 h. de camino!).
Esta gran y famosa ciudad ha cambiado mucho desde los días de la agresión serbia. Queda muy poca evidencia de los bombardeos y de la masacre acaecida a mediados de los años 90 y la gente es muy alegre y amable. Pronto encontramos un chaval que hablaba muy bien inglés y no nos costó mucho trabajo encontrar el hotel. Sin mucha dilación, nos fuimos a cenar al centro histórico con los Yumas y con el equipo de la prensa.